Anne es líder de una compañía multinacional quien no está consciente del impacto de su estilo de liderazgo sobre los demás. 

Como una líder altamente orientada a los resultados, ella persigue sus objetivos sin considerar el lado humano de sus empleados. Ella nunca considero que podría ser una fuente de stress y mucho menos del miedo de muchos de sus empleados. Las personas que trabajaban con ella temían expresarle como se sentían en su presencia; por muchos años, un clima organizacional negativo fue el resultado de la conducta inconsciente de Anne. Algunos de sus empleados decidieron dejar sus trabajos y buscar oportunidades diferentes en otros sitios, sin expresar la razón real de su partida. Anne perdió muchas personas talentosas y la compañía tuvo que pagar por los impactos de la rotación de personal. 

A través del programa de ALD, Anne descubrió el problema de ansiedad que tenía, causándole dolor den la cabeza y en el pecho, además, fue consciente de cómo su personalidad orientada a la acción, la llevaba a estar enfocada en tareas que ni siquiera eran importantes para el resultado de la organización. Esto la hacía sentir exhausta cuando su día acabada, dejando los proyectos y tareas más importantes a un lado por las tareas urgentes. Ella también identificó cómo su comunicación no verbal hacía que los empleados se sintieran incompetentes al tener que reprocesar muchas de las tareas asignadas por ella, perdiendo tiempo y dinero en la organización. 

Con el programa de ALD, Anne descubrió que también actuaba así en su hogar, afectando las relaciones con su esposo e hijos.

Finalmente, una vez Anne se volvió consciente de sus actitudes y del impacto que tuvo en aquellos a su alrededor, ella mejoró su liderazgo no solo en el trabajo sino en su casa, sus dolores físicos pararon, y empezó a desarrollar una relación auténtica con todos a su alrededor.